Yo ya no
utilizo el Presentador Multimedia
Power Point. Por fin… lo dije. Y no
estoy orgullosa de esto. Soy
profesora de Informática (TIC).
Todos nuestros libros de texto
vienen acompañados de diapositivas.
Yo enseño a otros cómo utilizar
PowerPoint y lo hago bien, tan bien
que mis estudiantes con sus
calificaciones demuestran que con el
presentador multimedia y el libro de
texto, el valor del instructor se ha
menguado.
Usted puede
pensar: Esto suena como si fuera
aprendizaje en línea. Pero no lo es,
porque en este al menos los
estudiantes se comunican entre sí,
de manera que se presentan
discusiones, diálogos,
exploraciones. El uso que hago de
una herramienta de las TIC ha
violado las normas sociales de una
buena educación en el salón de
clases. ¿Será que quiero avanzar con
las TIC y retroceder en el factor
socialización? ¿Será que quiero
convertirme en otra distribuidora de
medios exenta de criterio? ¡No,
nunca! L
o que ganamos
con PowerPoint quizás no justifique
el precio que pagamos por ello.
El
Presentador Multimedia (PowerPoint)
estimula la pasividad. Sé que
la generación de
MTV
es usuaria del color, el sonido, el
movimiento y los dibujos animados.
Soy conciente que a los estudiantes
se les bombardea con imágenes. Sin
embargo, hasta la televisión se ha
percatado de la importancia que
tiene tanto la interactividad, como
tomar en cuenta la respuesta de la
audiencia. Las mediciones de
audiencia (ratings) del programa
Ídolo Americano (American
Idol
en Estados Unidos;
Operación
Triunfo
en América Latina) demuestran el
valor que los televidentes le dan a
la participación. PowerPoint utiliza
en forma adecuada funciones de los
medios; sin embargo, no exige al
estudiante que asuma un rol activo
en su utilización como medio de
aprendizaje.
El
Presentador Multimedia inhibe la
espontaneidad. ¿Ha usado alguna
vez PowerPoint en una clase donde un
estudiante hace una observación y el
programa termina llevándolo a otro
lugar? PowerPoint es un documento
estático, que ni es flexible ni
estimula la apertura de pensamiento.
No se pueden documentar con el
verdaderas discusiones ya que estas
fluyen libremente y toman varias
vías para cubrir un mismo punto. Una
discusión auténtica constituye el
epítome de una sociedad educada.
El
Presentador Multimedia (PowerPoint)
promueve la inactividad. Hoy en
día el estudiante está acostumbrado
a que los medios le exijan poco para
develar la trama de una historia.
PowerPoint fomenta esa inactividad y
despliega la idea siguiente
requiriendo poco aporte. En una
diapositiva tras otra revela datos
que quizás los estudiantes poco o
nada contribuyeron a generar.
El
Presentador Multimedia (PowerPoint)
celebra la interactividad.
Desafortunadamente, la
interactividad es algo similar a un
control remoto de televisión; si el
estudiante no entiende algo, basta
con un clic para zafarse del asunto.
El
Presentador Multimedia (PowerPoint)
elimina responsabilidad. La
educación requiere que el estudiante
se responsabilice por lo que
aprende, discute, acepta y rechaza.
El Presentador asume que el
estudiante es un tablero en blanco y
que su contribución puede limitarse
a una idea comprimida en una viñeta
o a un mini video. Así la
diapositiva formule una pregunta o
promueva una idea, por lo general el
estudiante tiene poca
responsabilidad en su inicio.Por
favor no me malinterprete. ¡El
Presentador Multimedia (PowerPoint)
es una herramienta excelente! ¿Pero
es acaso una herramienta para
educación? La educación requiere que
los estudiantes sean activos,
responsables y comprometidos. Las
discusiones en las que participen
debe fluir libremente y permitir la
interactividad. PowerPoint –con sus
textos, videos y sonidos – se me
asemeja mucho a ver televisión, pero
con subtítulos. En retrospectiva,
debo recordar que muy ocasionalmente
el problema es la herramienta: ¿Será
más bien que debo revisar cómo la
utilizo?.